Mi Aventura egipcia (1)

por el 07/12/14 at 12:00 am

freddy435_aventura_egipciaCuando Gabriella Bonetti me comunicó que quería invitarme al Cairo y que asistiera junto a los directores de la recién estrenada película Dólares de Arena, Laura Guzmán e Israel Cárdenas, le contesté que le avisaría; su oferta de visita hecha en la terraza de Casa de Teatro una noche de conciertos y fiesta me tomó por sorpresa. Llegué a mi casa con la ilusión de este soñado viaje a Egipto que, desde niño, para mí era un misterio.

Egipto desierto, Egipto Cleopatra y Marco Antonio, sinónimo de tumbas, faraones, pirámides, templos, la civilización más antigua y el impresionante río Nilo donde habían depositado a Moisés, donde Hércules Poirot –el detective de Agatha Christie– había desvelado el secreto de una de sus más famosas novelas, el río con todas sus historias y leyendas, la tentación era demasiado fuerte pero, para mi sorpresa, al enterarse mi nieta Elena que Egipto estaba en África y el ébola era noticia permanente de todos los periódicos, me comentó que si viajaba a ese país lo sentiría mucho pero que no contara con sus besos; mi esposa exigió una cuarentena a mi regreso antes de volver al hogar y mi hermano José Alberto se opuso de lleno a ese país de revoluciones y atentados. Confiando en mis ángeles, que siempre me protegen, y en la seducción de una embajadora que con su azul mirada o su desarmante sonrisa, además de su inteligencia, me prometía absoluta seguridad, me lancé a la aventura. Debo confesar que no tuve tiempo de prepararme para el viaje rebuscando en google toda la información necesaria; mi vida está llena de actividades que me obligan a vivir con intensidad cada día y las disfruto de esa manera, tratando de no dejar para mañana absolutamente nada… el mañana, como siempre he dicho, no existe, yo colecciono presentes y me va muy bien.

Viajaría a Nueva York, tres horas y media, y desde allí, dos horas después de mi llegada, diez horas y media en Egiptair a El Cairo, donde ella me estaría esperando con la visa, que se compra en el aeropuerto y me llevaría al hotel; más tarde, y vía Europa, llegarían los cineastas Laura e Israel; Geraldine Chaplin, invitada de honor, a última hora por compromisos de una nueva filmación, canceló su viaje; viaje en el cual ya me había hecho la ilusión de pasármela conversando con la hija del más famoso cómico de la historia, el gran Charlot.

El viaje de Santo Domingo me tocó al lado de unos primos, Emma y Oscar; no paramos de conversar ni de celebrar, ellos se quedaron en la meca americana y yo continué en mi peregrinación al misterio. Al llegar a la puerta de salida para abordar el avión al Cairo noté que los egipcios tienen un ligero parecido con los dominicanos, hablan altísimo, viajan llenos de paquetes y regalos y son tremendamente informales.

Me costó un tiempo adaptar mi oído al sonido del idioma árabe y no pensar que ellos peleaban entre sí. El vuelo fue perfecto. Aterricé y una flamante embajadora, seguida por su asistente cairota, me esperaban en el aeropuerto. Al llegar el oficial de inmigración me pidió la visa, no sé qué entendió, ni mi inglés ni el suyo coincidían; recordé mi programa Dígalo como pueda y, entre señas, creo que nos comunicamos… sospecho que me dijo ‘honorable anciano’ y me dejó pasar… jamás pensé las sorpresas que me esperarían, jamás…

[Continuará]

 

2 Responses to “Mi Aventura egipcia (1)”

  1. Peñita

    Dic 8th, 2014

    Cuanta intriga,tatatatnnnn.

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