Las momias, el Nilo y la mejor película [IV]

por el 18/01/15 at 12:00 am

freddy_aventura_egipcia4Entro con mÁs miedo que vergüenza al lugar donde están las momias. Siento que violo una intimidad a la cual no estoy autorizado, un muerto que no es mío –y tan envueltito entre gasas–, ¡y pensar que sus esqueletos  llevan miles de años expuestos en enormes urnas de vidrio…! Salgo rápido y nervioso. Estoy en el museo del Cairo, vinimos todos, un inmenso museo donde podemos apreciar el culto a la inmortalidad que tenían los faraones. Pienso que disfrutaban tanto la vida que querían continuarla después de la muerte y por eso se enterraban con todos sus tesoros y a veces enterraban vivos a algunos seres queridos o constructores para que guardaran el secreto de sus tumbas. Utensilios, inmensas estatuas, cantidad de elementos que reflejan el estilo de vida de toda una época. Salimos a la calle y nos adentramos por un caótico tránsito hasta llegar a uno de los bazares más famosos de la ciudad. Cruzamos callejones, las pipas de agua de todos los tamaños por doquier, la gente bebe té o café, y fuma y conversa, y se ríe y celebra la vida.

Alrededor hombres con sus vestidos largos de diferentes colores; entramos al bazar, una mezquita es el punto de partida. Casi no podemos caminar, nos preguntan: ¿americanos?, ¿españoles?, ¿ingleses? Y, dependiendo de lo que respondamos, nos venden en el idioma lo que sea, que si una bufanda, un prendedor, un recuerdo, alguna esencia, ropa interior, imposible transitar sin que uno detrás de otro te asedie, algunos te obligan a comprar, una libra, tres libras, te lo regalo, pero entra, y lo que no tengo te lo busco, tengo de todo, hasta los niños están adiestrados y ponen carita de pena vendiendo postales, marcadores, dulces… Desde lejos el llamado a la oración, algunos abren su alfombra y se ponen en dirección a la Meca y rezan, salimos cargados de regalos y llenos de polvo.

El Nilo nos espera. La embajadora organizó un paseo por el río, una faluca o barcaza de vela nos conducirá por una hora por el mítico río. Lo abordamos, cae la tarde y hacemos silencio. La ciudad con todos sus secretos nos observa, solo se escucha el sonido del agua y del remo del conductor, vuelve la oración que en este momento se hace solemne, nos miramos, somos los mejores, hasta felices. Termina el recorrido y rumbo a la entrega de premios. La ceremonia es en Giza teniendo por fondo las tres pirámides. Desde que nos estamos acercando unos rayos de luz nos deslumbran, han iluminado cada una de ellas y en el frente han construido un escenario.

Entramos, llegamos casi comenzando y nos sentamos muy lejos del centro. La orquesta sinfónica de la ciudad abre, luego un ballet, dos conductores del evento presentan los jurados.

–¿Crees que ganemos algo? –pregunta la embajadora.

–Si hubiera sido así –dice Laura– nos hubieran avisado esta tarde para estar más cerca.

–Disfrutemos el momento –susurra Israel.

David no emite palabra, yo invoco mis ángeles.

Un jurado de tres miembros de la prensa inicia la premiación, estamos atentos y expectantes…

– “Un país del que no conocíamos su cine –comienzan–, una película diferente con grandes actuaciones, dos jóvenes directores…

El corazón se me sale del cuerpo, Israel abraza a su esposa, Gabriela comienza a gritar “son ustedes”, “son ustedes”…

–…el premio de la prensa como mejor película va para Dólares de arena.

Y ya no escucho más, la embajadora toma de las manos a los jóvenes directores y corren como locos hacia el escenario, un público emocionado los mira correr felices, yo de ridículo comienzo a llorar y abrazo a una joven que está a mi lado que se despega rápidamente pensando otra cosa, me excuso entre lágrimas y abrazo a David que impertérrito mira hacia el escenario sin creer el momento que estamos viviendo.

Suben los ganadores, flashes, flashes, flashes y la noche fue nuestra y desde el fondo de mi corazón di gracias a Dios por este momento vivido.

El Cairo fue dominicano y el cine de nuestro país puso la bandera en el mismo tope. En todos los idiomas nos aplaudieron.

 

8 Responses to “Las momias, el Nilo y la mejor película [IV]”

  1. Marlon Herrera

    Ene 18th, 2015

    Tremenda emoción la vivida por usted Don Freddy! Experiencias como esas no se dan dos veces en la vida!

  2. Mirtha Ditren

    Ene 19th, 2015

    Y donde está la parte III?

  3. waira

    Ene 19th, 2015

    Ya me estaba desesperando, linditas letras. PD: esperando la parte tres…

  4. Yva

    Ene 19th, 2015

    hermoso…..me encanto….pero me engañaste con la parte 3…..

  5. Teresa

    Ene 22nd, 2015

    Pero imagínese Don Freddy, no digo yo llorar, es que son momentos emocionantes y más para las personas sensibles, las que lloramos de na, como dicen.

    • Miguelina Espinal

      Ene 24th, 2015

      Siempre leo tu columna pero esta me lleno de emocion, por la historia y por el premio exito a Todos…

  6. Miguelina Espinal

    Ene 24th, 2015

    Siempre leo tu columna pero esta me lleno de emocion, por la historia y por el premio exito a Todos…

  7. Arsenio Medina

    Ene 27th, 2015

    Debemos agradecer la gran actuacion de charlotte chaplin,la hija del genio de la comedia y cine mudo,charles chaplin.

Deja un comentario


Protected with IP Blacklist CloudIP Blacklist Cloud