Érase una vez un inodoro…

por el 19/06/12 at 7:29 pm

El inodoro de mi casa habla. Corro un riesgo muy grande comentando esto pero no me queda otra. Es más, los dos inodoros conversan y a veces hasta en idiomas diferentes.

Ahora con la política parece que se han violentado y no paraban de proclamar consignas. Eso ocurre generalmente en las mañanas, en las noches uno de los dos es poeta y recita.

El otro día pasé una verguenza tremenda con alguien que me visitaba y el que queda próximo a la sala comenzó a vociferar. Deduje que estaba nervioso y los alaridos eran escandalosos.

Tuve que poner una canción de Víctor Víctor para disimular pero la señora, que apenas conocía, me miró muy confusa y hasta en un instante dado para disimular empiezo a cantar, pues las gárgaras del de la habitación le hacen coro al de la sala y mi susto es tremendo. “…en mi mesita de noche” tarareo yo desentonado, nada, que el momento es muy difícil y la dama en cuestión se marcha, no sin mirarme con cierta sospecha. Y me alegro, pues ha venido a venderme un champú para calvos que disque hacen crecer el pelo. (A estas alturas de mi vida ya no quiero que me crezca nada).

He pensado seriamente mudarme pero hay días en que la soledad es muy grande y he llegado a sentirme acompañado, principalmente con el que queda cerca de mi habitación, que aunque tiene un ligero acento inglés, se le entiende perfectamente.

Al de la sala no hay quien le lleve la contraria, parece político. Gracias a Dios que todavía no se ha definido por ningún partido, pero en su jerga, creo que la otra noche confirmé que estaba muy disgustado con todo esto de la corrupción.

A veces me despiertan y ambos entonan rancheras, otras veces reguetón, uno nunca sabe qué esperar. Un vecino me comentó que había escuchado un poema brotar de mi casa. No dije palabra, sospeché era el de mi habitación que cuando se deprime, se pone dramático y recita “Hay un país en el mundo”, de mi querido Pedro Mir.

Contraté a un plomero y me dijo que todo estaba normal. Arregló una que otra tubería pero desde que se fue, los sonidos
siguen pero ahora más afinados.

Al principio, cuando comenzaron estos diálogos, tuve miedo. Me costó entender el código, pero ahora cuando me baño son verdaderos amigos y hasta me comentan noticias.

Eso del petróleo y la carencia del agua son temas recurrentes, pero lo que sí les escandaliza son los crímenes pasionales. –¡Qué barbaridad!– escuché claramente mientras me enjabonaba.

Pensé en mudarme, pero en un mundo donde cada día se hace más difícil comunicarse con los demás por tantos egoísmos, me quedé en mi apartamento y sé, estoy seguro, que ninguno de mis inodoros me abandonará ni traicionará.

Además, desde que sienten mi silencio, comienzan a darme consejos. ¿Sorprendente verdad?

8 Comentarios en “Érase una vez un inodoro…

  1. Juan Mansfield on Dice:

    Freddy como siempre con geniales articulos.
    Adelante!

  2. Jenny on Dice:

    Excelente!! que risa!!!!, todos debemos tener inodoros parlanchines para cuando estos solos. :)

  3. Elio Veras on Dice:

    Don Freddy, que manera más amena usted tiene de plantear los problemas y deficiencia que abaten a nuestra socoiedad.

  4. Ligia Minaya on Dice:

    Magnifico. Vas a tener que publicar otro libro. Me he reido mucho. Un abrazote querido amigo.

  5. Idaisa on Dice:

    que risa pase con freddy muy buen cuento me gusto muchsisimo y es por primera vez que lo leo jejejjejeje. excelente

  6. Magalis Diaz on Dice:

    Genial, me encantan sus escritos, no pare de escribirlos, refrescantes.

  7. Tumistrial Pierna on Dice:

    Simplemente en medio de mi desierto, tus articulos son Agua bien fria !! bendiciones !!!

  8. Gabriela Vargas on Dice:

    Don Freddy es usted excelente! Amo sus articulos!

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